Perdimos la cuenta de la cantidad de temporales "aciclonados" que hemos tenido en estos últimos dos meses. Estos están siendo cada vez más frecuentes, no sabemos a que se debe, pero si nos imaginamos.
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Vivimos en un mundo en el cual no se respeta la vida. Donde da lo mismo ver el canto de un pájaro llamando la atención de la hembra para aparearse que volver por vigesima vez a ver el facebook en menos de 15 minutos. También nos pasa a nosotros, pero con
el tiempo estamos cayendo, que precisamos de otros detalles que no saltan
a la vista tan fácil.
Es así, que la mañana del 29 de octubre, optamos por hacer de cuenta que estábamos viviendo en los años 90´ y que no teníamos el smart phone para ver donde era la mejor ola, ni para preguntarle a un amigo donde salía. Decidimos levantarnos con tiempo suficiente como para estar en el lugar indicado justo cuando esté saliendo el sol.
4.20 am, sonó el despertador y no había cosa mas increíble que pensar en lo que se venía. Quienes estamos detrás de las olas, sabemos que después de un temporal de las características que tuvo el pasado, es muy probable que las olas estén llegando a la costa.
4.35, luego de salir de la cama, prendimos un fuego, cocinamos algo para desayunar, terminamos de acomodar, cargar y a eso de las 5.20, estábamos desempañando los vidrios del auto. Una calma particular nos invadía. El sonido ambiente era muy intenso, canto de pájaros, ranas, el mar que rugía al estilo pacífico. Era casi imposible controlar la ansiedad.
Llegó el momento de poner 1era. y salir, el destino pensado en primer lugar quedaba nada más ni nada menos que a 7 cuadras de casa, y al llegar esto pasaba.
Foto. Nicolás Albano © derechos reservados
No hay palabras que puedan definir la sensación de tener esto en frente. No hay palabras que puedan describir que si me ponía a ver los wpp, o las redes a ver quien posteó o donde está la ola, nos hubiésemos perdido esta ola que hoy está retratada en esta foto.
Nos metieron el chip de la ansiedad en la cabeza, dejándonos la sensación que otra cosa mejor está por venir sin disfrutar del momento, del instante.
El objetivo del día estaba cumplido. De todas maneras, continuamos la búsqueda de esa ola perfecta que queríamos fotografiar. Los minutos pasaban y sentíamos como la luz se nos escapaba. Ratito más tarde y a metritos de la primer foto vemos entrar una serie de olas que así se mostró.
Foto. Nicolás Albano © derechos reservados
Ya con menos ansiedad, las cosas fluían de otra manera y decidimos salir un poco más lejos que las 7 cuadras que habíamos recorrido. El mar se comportaba como pasa en el océano pacífico, series de 8 olas, pocas veces son vistas en Uruguay, hoy fue uno de esos días.
Foto. Nicolás Albano © derechos reservados
Por suerte no eramos los únicos en la vuelta y pudimos ver gente acercarse a recibir la fuerza y energía del mar, una especie de bendición para estos tiempos donde cada vez estamos mas lejos de estas cosas.
Foto. Nicolás Albano © derechos reservados
El amanecer había pasado, las olas comenzaban a tomar mejor forma y continuamos rumbo al este. El paisaje no era el mismo de siempre, el temporal había hecho su trabajo y como si fueran máquinas, en zonas, rompió dunas y hasta derribó pedazos de carretera, dejando bien claro que estamos hace tiempo subestimando al planeta donde vivimos.
Recuerden el post que hicimos semanas atrás sobre el parador ubicado en la duna, el cual fue arrasado por el temporal que tuvimos antes de este. Bueno esta vuelta fue más fuerte aún y ahora si que nos va a llevar tiempo recuperar. No queremos salir de sintonía y preferimos seguir hablando de lo increíble que se presentó el mar el 29 de octubre.
Siguiendo nuestro viaje, llegamos a un conocido lugar de Uruguay, donde pudimos observar este tipo de paisajes ya con surfistas dentro del mar.
Foto. Nicolás Albano © derechos reservados
El día continuó, la magia de las primeras horas había pasado, las olas continuaban, inclusive hasta mejorando en cuanto a forma. Nosortos habíamos logrado el objetivo planteado el día anterior, disfrutar cada instante de una mañana que sabíamos iba a ser épica. En este post dejamos estas fotos que fueron tomadas, como dice el título "Cuando todo está en calma".
Queremos dar las gracias a la Pachamama, que ante todo, nos vuelve a dar una chance de cambiar el giro de las cosas, que nos enseña, que nos permite captar su cara más linda y que con el tiempo pone las cosas en su lugar.

Nos están manejando y no son extraterrestres, son los mismos terrestres mas que obsesionados.
Las fotos fueron hechas por Nicolás Albano, tienen los derechos reservados © y no pueden ser usadas fuera de este sitio web.